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miércoles, 19 de mayo de 2010

Noche en la ventana

Un cigarro en la ventana
cuervos de ágil ojo rojo
con la pluma en el gabán.
Coge entre gorgojos
Globos de volutas heridos
esclavos de ábaco roto
retorcidos al saber
que les robaron su sangre
entre geranios de piedra
atados en la cornisa.

El sudor roca fundida
unida en llama de amor
con quien quiso, tal vez,
matar impertinente su voz
que presumía sin derecho
de su idilio de noches y andamio,
de palabras de hormigón
que se hundieron en las frases
que empezó en la mañana
y por la tarde olvidó.

Miguel Ginel

viernes, 7 de mayo de 2010

La odió por amarla

Se miraron como dos putas deprimidas,
a ninguno se le ocurrió que pudiera ser el otro.
Amos cargaban con demasiadas culpas para ver
que se habían llenado de tinta las esquinas.
Decidieron hacer como que estos
treinta y dos años no habían existido.
Se fueron con un simple adiós
e implícitos besos,
fueron de vuelta acogidos en sus alcantarillas
y allí dedicaron su vida a mutilar sueños.

¿La quiero? No, sí, no, sí, no
me da igual. Qué importa
ya si la quiero o no
cuando no puedo dejar de mirarla.

Desde la hez asoma la cabeza
que fatales daños ya le había causado:
Una vez se cortó los oídos
para volver a escucharla como antes.

Miguel Ginel

viernes, 16 de abril de 2010

Hoy: amarillo


Quien al lado te tuviera, dando vueltas alrededor o en el centro, la clase ha sido deprimente, faltaron sitios en el aula y las pocas sillas estaban rotas. ¿Adecuado? Es la pública, si quisiera quejarme tendría que presentar una instancia. Dichoso papel amarillento, mi carpeta rebosa de ellos. Sigo adelante con la clase, tampoco me parece tan mal, muy acorde con el tema de hoy: la lírica tradicional. Una clase tan hecha polvo como el espíritu de los que cantaban entre paja y hez. Ayer estuve cenando con Alessandro D’Avenia, escritor, la cabeza ha estado bulléndome todo el día con las frases de la cena, pocas cosas más han estado rondándome. No he sido capaz de retener siquiera alguno de los versos estudiados – ya es raro –. Alessandro venía a España a presentar su primer libro “Blanca como la nieve, roja como la sangre”. Reconozco, aunque pese, que no hice ni caso de la novela: las palabras de Alessandro me maravillaron. Nos pidió a los que estábamos aprender a pensar en colores, que lo intentáramos, sonaba bello, lo probaré, me dije, lo estoy probando, me digo. Y por la tarde al trabajo…
Hoy ha sido un día amarillo, no me preguntes por qué, pero amarillo.

martes, 6 de abril de 2010

Pedrera


He estado la Semana Santa Fuera, así que, como he escrito poco, sí que os regalo una imagen de mi último cuadro, a ver qué os parece.

La semana pasada la pasé en Roma. Diez días en éxtasis son capaces de hacer nuevo a cualquiera - lástima no haber aprovechado para escribir nada esos días. Además encontré a muchos viejos, casi olvidados conocidos, caras con las que salieron muchas cosas adelante.

Miguel Ginel

sábado, 4 de julio de 2009

Cuelgan de las vigas
racimos de uvas
cargados de sueños
cargados de dudas;
a la cuarta planta
de mi voz sin techo,
por las escaleras
que surcan mi pecho.
Pecho desgarrado,
sangrante por las heridas
que las uvas de dudas
hicieron en mi vida;
quitándome todo
dejando sin nada
aquello que dió
alegría a mi alma.

En noches desiertas
caminos de cruces
con intersecciones
que no tienen luces,
ni escalones, ni arcos;
encontré yo un faro
de azul caramelo
de ese que se enreda,
se enreda en tu pelo.

Miguelginel

jueves, 15 de enero de 2009

Réquiem por la Cordura

Un momento, sólo un momento más,
un momento para acabar este mal día,
un día malo.
No hay lucha si este día malo sólo da paso
al día peor.

Mejor vivir.
¿A dónde ir?
Mejor no ir.
Mejor que vengan,
mejor que vengan todos.
Mejor que falte el amor.

Enamorado... reflexionando...
¿Enamorado qué? ¿es eso? triste engaño.
¿Quién engañó a la conciencia inconsciente?
¿Qué murió con la muerte de mi vida?
¿Por qué razón enloqueció mi cordura?
Y nada más, tras la tempestad llega
la calma... tranquilidad.

¿Y si tengo ahora paz no debiera recobrarme?
¿Por qué ahora que ha acabado esta
locura me siento más loco?
¿Por qué siento ahora
que no regresa mi vida?.

Pierdo ahora mi consciencia,
pierdo ahora mi cordura...
pierdo... la vida.
Pierdo el aire y pierdo el agua,
Siento la riada de las lagunas ocultando mi Sol.
Siento la amargura luchando con la locura
por gemir entre mis labios.
Y siento muy lejano el cacareo del gallo de la esperanza.
... Y siento todo,
siento todo...
menos a ella.

Miguel Ginel

viernes, 11 de julio de 2008

Quién fuera campo

Si fuera campo sería campo por arar,
sería campo yermo y salado,
campo vacío de vida
en que ni la urraca puede respirar.

Con el yugo oxidado sería arado el campo,
a surco recto, sin mirar atrás
de extremo a extremo atravesado
una y mil veces.

Resbala por la columna el sudor
resbalando hasta mi boca
entre lombrices dándome de beber..

Si fuera campo sería campo arado,
campo lleno de vida y desalado
campo.

Miguel Ginel

domingo, 11 de noviembre de 2007

Te Quiero

Nunca me haces dudar,
siempre en mi boca rosa
tu palabra es mi pan.
Yo te adamo.

Por caminos de sal
mis pies descalzos lloran,
tu amor me ayuda a andar.
Tú me amas.

Te escribo una postal,
mas me tiemblan las manos,
tú las sujetarás.
No hay dudas.

Siempre te sigo, pues sé
que es verdad tu enseñanza
y que enseño tu verdad.

Miguel Ginel

sábado, 2 de junio de 2007

viernes, 1 de junio de 2007

No puedes pedir
a esta vida engañosa,
a esta historia beliciosa,

a esta mentira disfrazada,
disfrazada de realidad,
que te hable sin mentir,
que cuente sin engañar.

Pero algo sí puedes pedir,
y debes aprovechar,
A la vida puedes pedir
amor con sinceridad.

MiguelGinel

Solo Escribe...

Vida...sigue, lucha, pues la corriente te lleva.
Lucho por vencer la provocación en tus encuentros,
trato como puedo de morderme los labios
dejando escapar pequeñas gotas de sangre cada vez que los tuyos se dirigen hacia mí,
y el dolor me mata, y ya no quiero ser más yo,
porque si lo soy muero por verte y tenerte,
y no puedo, pues tu prefieres tu sueño idealizado de provocaciones
en el que yo no puedo entrar.
Quiero no ser yo y poder suspirar sin tener que morderme la boca...
y simplemente...poder vivir.
MiguelGinel